Los Compromisos de Gestión definidos para el año 2025 abordan ámbitos o líneas prioritarias para el fortalecimiento de la red asistencial. Cada compromiso se articula en torno a un objetivo estratégico, conformado por distintas áreas temáticas cuyo grado de avance es evaluado mediante indicadores específicos. Estos indicadores permiten medir de manera objetiva y estandarizada el cumplimiento de los objetivos definidos, en coherencia con las prioridades en salud. Como modificación de la metodología de evaluación, se han incorporado requisitos específicos a determinados indicadores, cuyo objetivo es complementar la evaluación de los procesos asociados a los indicadores principales. Estos requisitos pueden consistir en informes centrados en grupos poblacionales específicos, el cumplimiento de actividades dentro de un plan, el monitoreo de indicadores complementarios u otros mecanismos de seguimiento, fortaleciendo así el proceso de evaluación y análisis de los compromisos.
